Si
quieres gozar de
la paz de tu alma
vete a la orilla
del mar para escuchar
el susurro de las
olas tranquilas
muriendo despacio
en la arena dorada.
O a la majestuosa
y solitaria montaña
donde escucharás
el eco del silencio,
el ulular del viento
entre los brezos,
el canto del jilguero
en el ramaje
y el agua del arroyo
gimiendo
ente los guijarros
de su lecho.
Si
quieres que te escuchen
los demás,
busca la gente que
sepa escuchar
y serás comprendida
y alabada a la par.
Si solo quieres
ser tú misma
y nada más,
escucha tu corazón
y tu conciencia
y no admitas a nadie
más en ellos.
Si quieres amar
a los demás,
a malos,
pero no esperes
nada a cambio de
ellos,
porque entonces
tu amor no sería
bueno.
Si
tú quieres
que te comprendan
intenta comprender
tú a los
demás.
Quieres que te sirvan
con fidelidad
sírvete a
ti mismo y no te
fallarán.