Díganme
sabios doctores
de la lengua de
hoy en día,
como llamamos poesía
a desatinos y errores.
Quitémosle,
la ortografía
al idioma castellano.
por aquello que
nos lía,
¿y qué
nos queda en la
mano?
Garabatos
y tabletas,
y un buen puñado
de nada.
¿Esa es la
belleza halada
de nuestros nuevos
poetas?