Ya hablando del chaqueteo,
yo creo que ni es malo ni es bueno
ni bello, ni bonito, ni feo,
es algo así como abonar un terreno,
para luego sacar un provecho
con aquello que adulaste;
así, ni es mal, ni esta mal hecho,
solo es, recoger lo que sembraste.
Más. Si el que recibe lo entiende,
porque al prometer se da todo
pero, ¡y quién tiene ese duende!
¡y quién no lo entiende de ese modo!