Dicen que la distancia es olvido
pero aún mi corazón no ha podido
olvidar a pesar de que estés lejos
ni sacar de mí, de tus ojos sus reflejos.

De mi alma tus besos prolongados
en el ansia de tu boca sosegados,
y aquellos armoniosos ¡te quiero!
salidos de tu corazón sincero.

Aunque fuera eterna esa distancia,
tus besos, tus ansias, tu fragancia,
estarían en mi hasta esa eternidad
gozando de tu amor y tu bondad.